Galería

Por Alejandro Ramírez
El Plaza Condesa fue testigo del regreso de Mogwai, la banda local Renoh fue la encargada de iniciar la actividad musical en el inmueble que recibía a los fans de la banda escocesa y del post-rock.

Con un set ambiental, paseando entre el shoegaze, las distorsiones elaboradas y los delays, Renoh se llevó los primeros aplausos de la noche. El Plaza ya lucía una buena entrada para cuando apareció Mogwai en escena, “White noise” fue la primera entrega de la banda en la cual se notaban un par de ausencias, el guitarrista John Cummings y el baterista Martin Bulloch, quien por cuestiones de visado en Estados Unidos no pudieron llegar.

En la batería apareció James Hamilton de la banda Errors, quien hizo el viaje desde Escocia para evitar que se cancelara el show, una muestra de profesionalismo de Mogwai que hicieron lo posible para que el concierto se realizara.

No se notaron las ausencias ante la excelente ejecución de la banda en “Rano pano” y “Killing all the flies”, de la calma a la intensidad con “Travel is dangerous”. El comienzo al piano de la canción “I´m Jim Morrison i´m dead” dio paso a esta gran pieza de su disco “The hawk is howling”.

El guitarrista Stuart Braithwaite aprovechaba los espacios entre canciones para decir en español “muchas gracias” y comentó sobre el problema que tuvieron sus compañeros y la intensión de no cancelar el show. El respeto y admiración de los fans a Mogwai fue evidente toda la noche, “Mexican grand prix” dio paso a uno de los momentos más tenues y maravillosos de la noche con “I know you are but what am i?” y su transición entre piano y secuencias.

“2 rights makes 1 wrong” sorprendió a los fans de Mogwai que han estado con ellos desde los inicios al igual que “Cody”, después algo más reciente: “How to be a werewolf” dio paso a “Friend of the night”.

“New paths to Helicon Pt. 1” resultó ser un gran estruendo, el sistema de audio de El Plaza superó la prueba, desde el principio hasta el final cada acorde, golpe de la batería, secuencia, distorsión y efectos de las guitarras y el bajo se escucharon impecables. El feedback de los amplificadores hacía cimbrar las mentes, hubo gente que tapó sus oídos ante tal estridencia resultado de la experimentación sonora.

“Auto rock”, otro clásico de la banda dio paso al gran final de la noche, una gran versión de “Mogwai fear satan”, con la armoniosa introducción que da paso a la intensidad, después de nuevo el tenue sonido de las guitarras, la gente permanecía en silencio hasta que los sorprendió el estruendo de las guitarras distorsionadas.

Mogwai prometió que volverían pronto, y mientras los fans esperan recordarán esta gran noche en El Plaza Condesa.