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Por Melissa Moncada

Una fecha más de Fobiarama se vivió el jueves 23 en El Plaza Condesa; y aunque todas han sido importantes, la presentación del Amor Chiquito, era de las más esperadas, y con un lleno total, tanto el público como la banda demostraron que fue de las noches más entregadas.

Esa misma semana, unos días antes, Paco Huidobro cumplió años y qué mejor manera de festejarlo que compartir con sus fans uno de los discos más emblemáticos de su carrera, sazonado con el estilo de Jumbo, una banda que también vivió el boom del rock en español en la década de los noventa, cuando la oleada regia lideraba el rumbo del rock mexicano.

Como todas las noches de Fobiarama, el grupo encargado de abrir la velada fue Black Star, cantando canciones de Fobia en versión reggae y dub; después Jumbo se presentó con el público tocando tres canciones de su repertorio, y después cedieron los micrófonos principales a Leonardo y Paco, para iniciar con esta noche de recuerdos.

La noche inició con "Revolución Sin Manos", apenas la primera canción y el publico se había ya entregado a Fobia.

Fue interesante ver que una canción de 1995 se adaptara tanto a nuestra actualidad, y que las personas que ya la conocían la cantaran una vez más, con más fuerza, más conciencia, más entendimiento y más disposición a cambiar la manera de ser y de pensar, como nos lo aconsejaron desde hace años.

El orden de las canciones no fue el mismo que conocemos en el disco, y eso no importó pues Fobia y Jumbo lograron una conexión increíble que se transmitió durante toda la noche.

Era de esperarse la reacción de emoción desbordada cuando sonaron las canciones más conocidas del Amor Chiquito: "Descontrol", "Veneno Vil", y "Vivo", y los fans de corazón disfrutaron "Vestida para matar" y si en alguna canción debían a enloquecer, "Mira Tete" era la indicada. Abrazos, sonrisitas, cariñitos y más hubo mientras Fobia cantó "Sin querer" y "Casi amor".

El Fobiarama número 4 terminó con "Casa Vacía" y El Plaza se llenó todo de luz, de alegría y agradecimiento a Fobia por remontarnos a una década donde todo era más sencillo, donde el amor te transportaba fácilmente a otras galaxias y te regresaba a la tierra para sentirte vivo.

Fobia invitó a Jumbo a regresar en el tiempo y juntos nos regalaron una noche de amor; chiquito, así como nace y puede crecer, descuidarse, desintegrarse poco a poco hasta regresar a su estado inicial, un amor chiquito, aunque sea por los recuerdos.